lunes, 31 de diciembre de 2018

Limpieza de año nuevo.





Este año decidí tomarme muy en serio la limpieza de año nuevo y llevo un par de semanas tratado de deshacerme de cosas que ya no quiero mantener en mi casa.

Todo empezó a cambiar hace dos años, a partir de que leí el libro de Marie Kondo y aunque no me he convertido en la persona más ordenada del planeta, siento que su libro, creó en mi una nueva conciencia sobre los objetos que poseo.

En su libro, Marie describe que al hacer limpieza de nuestros espacios tenemos que observar cada objeto y preguntarnos si nos produce alegría o si tiene un impacto positivo en nosotros cuando los vemos y lo sostenemos.

Su método de limpieza y ordenamiento de espacios empieza con esta pregunta: ¿este objeto me produce alegría? y creo que, apesar de que leí su libro hace dos años, ha ido provocando cambios sustanciales en mi psique, no sólo porque ahora no quiero conservar cosas que no me hacen feliz, o me produce felicidad verlas o tocarlas, esta idea de estar rodeada de cosas felices también ha influenciado muchísimo la manera en la que he estado comprando los últimos años.

Y es chistoso, porque me he vuelto más juiciosa al momento de decidir invertir o comprar equis objeto, y también más juiciosa a la hora de evaluar los objetos que van a continuar a mi lado.
Creo que el método de Marie es muy efectivo porque tiene toda esta onda oriental de desapego que te mantiene en contacto constante con el presente, y la idea de vivir el presente de forma plena y feliz rodeado de objetos que te provocan sentimientos positivos hace que poco a poco rompas con las emociones nostálgicas o tristes que ciertos objetos que acumulamos pueden provocarnos, así, liberándonos de esos objetos acumulados, también nos liberamos del pasado, nos actualizamos constantemente y cada día trabajamos, nos enfocamos para atraer y manifestar más momentos, objetos, situaciones y relaciones que nos hagan ser, estar y vivir en plenitud, abrazando y trabajando por el presente.

La magia del orden: Herramientas para ordenar tu casa... ¡y tu vida!
.
.

This year I decided to take the New Year's cleaning very seriously and it took me a couple of weeks to try to get rid of things I no longer want to keep in my house.

Everything started to change, a couple of years ago when I read Marie Kondo's book and although I have not become the most tidy person on the planet, I feel that her book created in me a new awareness about the objects that I possess.

In her book, Marie describes that when doing decluttering of our spaces we have to observe each object and ask ourselves if it brings us joy or if it has a positive impact on us when we see or holding them.

Her decluttering method begins with this question: does this object sparks joy? and I think, even though I read that book two years ago, it has caused substantial changes in my psyche, not only because now I do not want to keep things that do not make me happy, or I am happy to see or touch, this idea of ​​being surrounded by Happy-joyful things have also greatly influenced the way I've been buying stuff in recent years.

And it's funny, because I've become more wise when deciding to invest or buy any object, and also more wise when evaluating the objects that will continue at my side.

I think Marie's method is very effective because it has all this oriental vibe of detachment that keeps you in constant contact with the present, and the idea of living the present fully and happily surrounded by objects that provoke positive feelings makes little by little to break with the nostalgic or sad emotions that certain objects that we accumulate can provoke us, thus, freeing ourselves of those accumulated objects, we also liberated ourselves from the past, we constantly update ourselves and every day we work, we focus to attract and manifest more moments, objects, situations and relationships that make us to be and to live in fullness, embracing and working for the present.

The Life-Changing Magic of Tidying Up: The Japanese Art of Decluttering and Organizing

1 comentario:

Selma Sultana dijo...

Esa pregunta aplica también para las personas que queremos o no mantener en nuestras vidas