sábado, 31 de enero de 2015

Choque cultural.






Este día fué uno de emociones encontradas.

1.
Hoy aprendí que tratar de ir a un cajero automático en quincena significa pasar formada largo tiempo. Como en el centro de la ciudad sólo hay tres bancos y sus cajeros respectivos, es toda una aventura tratar de formarse con otros cientos, sí, cientos de personas para finalmente llegar a la máquina y que en ocasiones se haya terminado el dinero. Lo más interesante, para mí por supuesto, fué ver estas filas interminables de personas todas hablando lenguajes que desconozco, tzotzil y tzeltal, supongo. Gosh! me urge saber al menos algunas palabras!

2.
En este pueblo meten a la fila a la comadre, a la amiga, a la parienta y así, entonces sí, lo admito, extrañé la gran ciudad, pero estaba tranquila apesar de los interminables retrasos para llegar a la máquina, me sentía curiosa sobre su español mezclado con no se que otro idioma, soy una ignorante de lo peor en cuestión de lenguas indígenas.

3.
Cuando finalmente llegó mi turno el señor que seguía después de mí en la fila me dijo: Señora por favor ayúdeme a sacar dinero que no leo español. Si hubiera sido la única en la fila me habría sorprendido muchísimo, pero ya había notado que personas mestizas ayudan a indígenas en el cajero, así que aunque me sorprendió, de pronto comprendí claramente como excluímos sistemáticamente a los indígenas sólo con la castellanización de los servicios y por supuesto de buen agrado accedí a ayudarle. Era un señor bastante mayor y quería sacar 1,400 pesos pero en su tarjeta sólo había 1,388  y estaba bastante contrariado, imaginé que cuando firmó el contrato nunca supo que los bancos aveces cobran comisiones por no se qué, sentí tristeza. Cuando finalmente sacamos lo más que se pudo, el señor me alargó disimuladamente 10 pesos wtf! "no como cree señor, no es nada!" -le dije, y el respondió "muchas gracias, que Dios la vendiga", pffff! recordé que había visto a otros mestizos darle la mano de manera extraña a los indígenas que habían ayudado, ahora entiendo todo pensé. Una vez más devuelta al torbellino de emociones encontradas.

4.
Mientras salía del cajero otras señoras en la máquina contigua discutían entre ellas en español-lengua indígena, y una señora mestiza (visiblemente fastidiada) se metió al cajero a decirle, casi ordenarle, a la mujer que tecleaba sin éxito: "a ver yo le ayudo", a lo que la indígena respondió: "No, yo lo sé hacer sola". Cuando salí de ahí escuchando esa respuesta sentí un montón de cosa, como triunfo porque la mujer indígena había respondido tan segura, y también tristeza porque me parece estúpido que los banqueros y servicios vienen y se ponen en estas ciudades en las que hay un gran número de hablantes de lenguas indígenas, muchos no saben hablar español, muchos no saben escribir ni en su lengua, los banqueros vienen aquí y ponen sus máquinas en español, sin considerar la lengua materna de estas personas. La indiferencia es tan alta en el sistema. Así está todo el país en todos los temas, ¿no es así?

5.
Este día, tomé café con Alba, una chica oaxaqueña que vino a estudiar aquí, fué muy agradable conocerla y hablar horas sobre el pueblo, sobre el DF y sobre Oaxaca. Después del café en uno de mis nuevos lugares favoritos fuimos al Mercado Orgánico de San Cristóbal, dónde Alba compró una docena de tortillas hechas a mano en 13 pesos. Tristemente igual que en DF, las tortillerías de San Cristóbal sólo venden tortillas de Maseca, una sorpresa un poco desagradable para mí, pues tenía la esperanza de que aquí, en medio de las montañas, las tortillerías harían su propio nixtamal con maiz regional. ¡Qué decepción!

6.
Luego nos dirigimos al mercado municipal, mientras esperaba a que Alba hiciera la compra, una señora mayor que vendía hierbas me djo: "Quítate de aquí que apestas". Al principio, pensé que se refería a otra persona, no sabía que hablaba conmigo pues el mercado estaba lleno de personas que iban y venían. Pero después de la tercera vez empecé a notar que me miraba a mí y luego su esposo vino a decirme lo mismo. Al principio hasta dudé! aunque me duché por la mañana y me había puesto uno de mis mejores vestidos para "dominguear en sábado", obviamente me sentí contrariada. Cuando Alba se desocupó y vino a mi encuentro metros adelante, le conté la historia y hasta hice que oliera mi axila porque dudaba de mí misma! jajajajaja Por supuesto que no olía mal! Sentí de nuevo un montón de cosas! Extrañeza, caos, enojo y luego vino la risa, jajaja. Y claro pensé en todo aquello que sistemáticamente han padecido las personas que son obligadas a vivir al margen, discriminadas por su piel, su raza, su idioma, su orientación sexual, su clase socioeconómica, ufff! en este país que sistemáticamente excluye yo tampoco estoy exenta de ello, es la primera vez en toda mi vida que me sucede, sin duda esta ciudad está llena de aprendizaje.

7.
Por la tarde fuí a una reunión en Kikimundo. Kiki Suárez es una artista alemana que lleva años aquí e invitó a todas las personas que trabajan por los niños en esta ciudad a reunirse y conocerse, con la intención de tejer una red entre proyectos. Asistí por recomendación de mi amiga Caro y la verdad la energía allí fué fantástica. Kiki nos recibió en su tienda/galería con café y pan tradicional y uno a uno los asistentes fueron exponiendo sus proyectos, planes, necesidades, todos de alguna manera, tratando de hacer cosas positivas por la comunidad y los grupos vulnerables en San Cristóbal. Me sentí muy inspirada y agradecida de estar aquí, hay tantas cosas pasando, tantas personas esforzándose por impactar positivamente en su comunidad que cuando todo terminó me sentí muy feliz y muy bendecida de estar aquí, de conocer a esas personas y también de poder narrarselos aquí. El mundo real, es tan aterrador como luminoso. Hay tanto en lo que todos podemos contribuir, que para mí resulta en verdad estimulante y esperanzador.

.....



Today was one of mixed emotions.

1. 
Today I learned that trying to go to an ATM on pay day means spending long time on the line, due that in downtown there are only three different banks and their ATMs is an ordeal trying to make a line with hundreds, yes hundreds of people to finally get to the machine and which has been completed money. The interesting thing for me of course, was to see endless rows of people speaking their languages, unknown to me Tzotzil and Tzeltal, I guess. Gosh! urges me to know at least some words!

2. 
In this town, people already in the row let get in to, to their friends, colleagues, their people and so on, then, yes, today I missed the big city, full of strangers whom wait for their turn on the row, but It was not so bad, because I was curious about their Spanish mixed with another language, I am so ignorant of indigenous languages.

3. 

When my turn on the ATM, finally came, the man who was after me in line said: "Señora, please help me to get my money, I cannot read on Spanish" If I was the only one asked in the row I would have been flabbergasted, but before he asked me, I had seen mestizo people helping to indigenous to get their cash, so although I was surprised I became aware that our entire system excludes indigenous people, and of course I accepted to help him.
The old man wanted to take 1,400 pesos but in his card he had only 1,388 and was quite upset, I imagined that when he signed the contract never knew that banks sometimes charge fees i do not why, so I felt sadness.
Finally we took what we could from the machine and when I returned to the old man, he surreptitiously handed me 10 pesos wtf! "not sir, it's nothing!" I said. I remembered that I had seen to other mestizos shake hands (in a strange way) to the Indians who had helped, "now I understand", I thought. Once again I returned to the whirlwind of emotions.


4. 

As I left the ATM, in the next machine, some ladies were arguing in Spanish-indigenous language, suddenly a mestizo lady (visibly annoyed) got into the cashier to say, almost commanding, to the woman typing on the machine without success: "take off, I'll help", to which the Indian woman replied,"No, I do know to do it by myself". When I left there listening to that answer felt a lot of things, like triumph for that indigenous women who had responded full of security, and also sad because bankers and services come and put their stuff in these cities where there are a large number of indigenous speakers, many do not speak Spanish, many can not write nor in their language, so bankers come here and put their machines without subtitles, without regard the mother language of these people. The indiference is so high in our sistem, is the same situation in the whole country, right?

5. 

This day, I had coffee with Alba, a Oaxacan girl who came to study here, it was very nice to meet her and talk for hours about the people here, about DF and Oaxaca. After coffee in one of my new favorite places we went to the Organic Market of San Cristóbal, where Alba bought a dozen handmade tortillas by 13 pesos. Sadly, as in Mexico City, the tortillas in San Cristóbal are made with Maseca (a kind of comercial flour), a slightly unpleasant surprise for me, because I hoped that here in the middle of the mountains, the daily tortillas would made with regional maize. I felt let down.

6. 

Then we headed to the municipal market, while I was waiting for Alba who was making purchases, an old lady who was selling herbs said "Get out of here you stink". At first I thought she was referring to another person, I did not know who talked with me because the market was full of people coming and going. . But after the third time she said that, I started noticing that she was looking at me, then her husband came to tell me the same thing. At first I hesitated to! although I showered in the morning and I had put one of my best dresses for "dominguear on Saturday," I was obviously upset. When Alba came to my encounter meters ahead, I told her the story and even asked her to smell my armpit because I doubted myself! hahaha Of course I was not smelly! and I felt again a lot of things! Strangeness, chaos, anger and then came the laughter, lol. And of course I thought of all that have consistently experienced people who are forced to live apart, discriminated by their skin, race, language, sexual orientation, socioeconomic class, phew! in this country that systematically excludes I am not exempt from this, it is the first time in my life that happens to me, surely this city is full of learning.

7. 

In the afternoon I went to a meeting in Kikimundo. Kiki Suarez is a German artist who spent years here. On saturday she reunited people who is working for children in this city, a meeting with the intention to build up a network between projects, I attended by my friend Caro recommendation and I'm glad I was there because the energy was fantastic. Kiki met us at his shop / gallery with coffee and traditional bread and one by one the attendees were presenting their projects, plans, needs, all in some way, trying to do positive things for the community and vulnerable groups in San Cristobal. I felt very inspired and grateful to be here, there's so much going on, so many people struggling to positively impact their community, It is amazing! When it was over I felt very happy and very blessed to be here, to meet these people and also to telling you about them here. The real world is as scary as bright. There is so much we can all contribute, which for me is truly inspiring and hopeful.

2 comentarios:

Irene Oberstenfeld de Suarez dijo...

Que bien que te gustó nuestra reunión. Yo también me fui volando, muy feliz, sintiendo que SIII: hay más bondad en el corazón humano que oscuridad!!! Me encanta tu artículo de choque cultural! A ver como nos enlacamos en blogspot!!! Abrazo


Kiki

Choque de cultural dijo...

El choque cultural no tiene porque ser malo. El choque cultural está lleno de retos e inconvenientes, pero también tiene grandes ventajas. Cuando tratar con personas de otras culturas es fuente de confusión, cansancio o conflictos, ayuda ver la luz al final del túnel. Para eso te dejo 5 retos para conseguirlo:
Flexibilidad
Madurez
Empatía
Horizontes
Felicidad