miércoles, 17 de septiembre de 2014

Dibujos en Chiquitito Café.



Las Cafeterías son un invento genial. Amo hacer turismo en ellas porque son sitios que brindan muchísimas experiencias sensoriales, no sólo por lo que se come o bebé allí, sino por el tintineo de las tazas, el rumor de las voces, los objetos, el mobiliario y por supuesto las caras de los personajes que visitan el lugar. Mientras doy sorbitos al café me gusta observar a los parroquianos dibujándolos en secreto, adentrándome en sus pequeñas conversaciones, historias o dramas. Es un acto meditativo, en el que me sumerjo en un pequeño universo lejos de mi propio ruido interno. Un acto en el que me permito observar a los desconocidos, adivinar sus gestos, mirar sus caras, advertir sus detalles para dibujarlos en mi pequeña libreta de viaje. En este difícil momento de mi vida me he prometido retomar este blog y alejarme del mundo de la inmediatez de facebook y twitter y tumblr, y hacer un espacio para el silencio y la contemplación, un espacio para intentar atrapar el tiempo en fotografías y textos. Esa es la razón principal por la que he decidido documentar mis paseos como una nueva disciplina de bloggeo y también como una forma de compartir con ustedes estos lugares hermosamente míticos que son las cafeterías de barrio.

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Chiquitito café si es un lugar chiquitito pero acogedor, quizá debido a la combinación exacta de tonos neutros: negro, café, gris y blanco. La atmósfera es agradable, tiene la combinación perfecta de tradición y modernidad (con ciertos elementos orgánicos de mobiliario y decoración en maderas, cestos y metales). Da la impresión de ser un lugar sumamente limpio y también cálido por lo que es fácil acomodarse a ver la vida pasar, incluso la vista al camellón de Alfonso Reyes en la Condesa es una invitación a la contemplación. Me encanta que el menú es accesible y deli y sin duda uno de los highlights es el yoghurt con granola, miel y moras todo en la cantidad perfecta para desayunar. La atmósfera es apacible y se puede dibujar muy bien pues el espacio es adecuado y las mesitas cómodas para trabajar. En cuanto al café no les puedo contar mucho porque debido a un inconveniente eléctrico en toda la zona no podían prepararlo. Así que definitivamente es un pretexto para volver.

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Alfonso Reyes 232, Hipódromo, Ciudad de México.

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Cafeterias are remarkable places. I love touring among them because they provide many sensory experiences, not only by what you eat or drink there, but for the clink of cups, the sound of voices, objects, furniture and of course the faces of the characters who visit the place. While I sipped coffee I like watching the parishioners drawing them secretly, getting beyond in their little conversations, stories or dramas. It is like a meditative act, in which I immerse myself in a small universe away from my own internal noise. An act in which I allow myself to watch the unknown, guessing by their gestures the little things that they are talking or thinking about, looking at their faces, becoming aware of their details to draw them in my little notebook. I'm having a difficult time in my personal life and I have promised to return to this blog and get away from the world of immediacy of facebook and twitter and tumblr, and making space for silence and contemplation, a space to try to catch the new times by photos and stories. That's the main reason I've decided to document my visits to cafeterias like a new discipline of blogging and also as a way to share with you these beautifully mythical places that are neighborhood cafes.

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Chiquitito cafe is really tiny but a welcoming place, perhaps because the exact combination of neutral colors: black, brown, gray and white. The atmosphere is nice, has the perfect combination of tradition and modernity (with certain organic elements of decoration and furniture in wood, baskets and metal). It seems to be a very clean and warm place making easy to settle in to watch the world go by, even the view of Alfonso Reyes street in Condesa is an invitation to contemplation. I love that the menu is accessible and delicious and without doubt one of the highlights is the granola with yoghurt, honey and berries all in the perfect amount for breakfast. The atmosphere is peaceful and  it is possible to draw very well because the space is adequate and has comfortable tables to work. About coffee I can not tell them much because due to an electrical problem in the whole area they could not prepare it. But it's definitely an excuse to return.


2 comentarios:

Olga Fabila dijo...

Hey!
Ese tiempo bien ocupado pronto hará su magia. Cuando quieras una parsa de garabatos ¡me apunto! prometo llevarte a un lugar lindo por mi barrio y ser buena cómplice.
Abrazo.

Silvana Avila dijo...

Tu sabes que me encantaría dibujar contigo! hagámoslo pronto! <3